CRÓNICA- SALOMON RUN BARCELONA 2018

La Salomon Run Barcelona es una carrera siempre diferente, exigente como pocas y una auténtica fiesta que nos descubre una ciudad mágica desde una perspectiva única.
A todo esto en mi caso le añado una carga emocional importante, ya que es uno de esos fines de semana en los que te juntas con la familia Salomon para disfrutar de momentos únicos, divertidos e inspiradores, y al final todo se resume en eso, en que podemos aportar cada uno de nosotros para poder mejorar como equipo y como personas.

Esta es mi tercera participación en la Salomon Run Barcelona, soy conocedor de todo el circuito, y eso no se si es mejor o peor, es muy difícil regularse en una carrera tan explosiva y dura, pero que diablos venimos a divertirnos, a disfrutar con todo el equipo de Embajadores Salomon.

2600 personas bajo el arco de salida, y como era de esperar hago una de mis salidas estratosféricas (seguro que ya están acostumbrados), comenzamos a subir escaleras, esas preciosas escaleras que nos terminarán pasando factura, hasta el kilómetro 3 todo ha ido bien, para mi es la parte más compleja de la carrera esos primeros kilómetros en los que se que me he pasado de ritmo y que comienzo a pagar, disfrutando de la parte más emblemática de la carrera, algo que todo amante del deporte ha soñado vivir alguna vez en su vida, dar una vuelta mágica al estadio Olímpico de Monjüic, es un momento muy emocionante.

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Otro clásico a lo largo de las ediciones de esta prueba es encontrarme con Blogmaldito, este año lo hago justo en ese punto mágico.

La segunda parte de la carrera es la más bonita, es donde más sendero se coge, se entra en el Poble Espanyol y aunque sea prácticamente siempre en descenso, es muy exigente por que toca bajar escaleras que en muchos tramos están mojadas.

Al final entro en meta con un tiempo de 43 minutos 17 segundos, este año ha costado un pelín más y aunque la idea principal era bajar el tiempo de la pasada edición me quedo a 40 segundos de poder hacerlo, feliz siempre feliz de correr y disfrutar en una edición en la que Roberto Garay ha volado entrando en meta en 4ª posición, Jess ha conquistado su cuarta victoria (en el kilómetro 4 me pasó como el AVE) e Igor y Edgar se dieron un buen homenaje disfrutando de cada uno de los escalones.

A por los verticales

Como otro clásico más, en esta ocasión también me animé a participar en una prueba tan especial como la Salomon Run Vertical, con verdaderos monstruos de la especialidad, y donde al igual que el año pasado conseguí clasificarme para cuartos de final sintiendo como la adrenalina se apodera de todo el cuerpo, una sensación única, algo que es mejor vivirlo que contarlo.

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Así ha sido una carrera y viaje relámpago, viviendo intensamente, y disfrutando a lo grande.
Quiero felicitar a todo Salomon la implicación con la carrera en una organización exquisita en la que no ha faltado el más mínimo detalle, corras por donde corras esta carrera te va a gustar.

Y Quiero dar las gracias a todo el equipo Dani, Edgar, Roberto, Jess, Igor, Albert, Noemí, Izaskun, Aina, a Biel y su estupenda familia, a Pau que lo he visto excepcional, a Marta Coll siempre preocupándose por todos, a Cesar y Xavi Matisao (inmensos) y por último a mi gran amigo Mauri, que se vuelca con cada acción, y siempre se implica al máximo, siempre con una sonrisa y con buen humor. Que vengan muchas más Salomon Run como esta.

CLAVES DE LA MOTIVACIÓN

Son muchos los años que llevo corriendo, cientos de carreras y miles de kilómetros acumulados en mis piernas, y todos y cada uno de ellos con motivación (en mayor o menor medida, pero siempre con algo de ella) ¿Dónde está el secreto?

Esta es una pregunta que te haces cuando ves a tanta gente pasar, atletas que son buenos, que destacan un par de años y se desvanecen como el humo, pero no son los únicos, les pasa a una muy amplia mayoría de corredores, que ven como sus ganas de correr se apagan y las excusas de la vida cotidiana les sirven de parapeto para escudarse en la aprobación social.

Muchos son los que corren por moda, otros lo hacen hasta el punto de obsesionarse tanto que corren sin ningún tipo de control, algo que me parece más peligroso si cabe por el riesgo de lesión que tiene. Pero con este post no busco catalogar a ningún tipo de corredor o persona, si no sencillamente encontrar la respuesta por la que siempre he corrido con motivación.

– Normalmente está bien marcarse unos objetivos de temporada, yo no lo hago, busco las carreras que me gustaría correr y las realizo con el objetivo de hacerlo lo mejor posible ese día.

– En mi caso soy muy exigente conmigo mismo entrenando, pero todos los entrenamientos tienen que ser divertidos, diferentes, entiendo y conozco mi cuerpo y se que a veces no puede rendir al 100% y ese día no lo obligo a ello. Entrenar a ritmo bajo disfrutando del paisaje es una buena opción para muchos días.

– Lo más importante para mi como persona es estar con mi familia, tratando de no robarles tiempo, es algo que no puedo hacer los 365 días del año pero si la mayoría y eso me hace muy feliz, así que los días que quiero rodar un poco más largo me despierto una hora antes, es sacrificado pero gratificante.

– Corriendo puedes llegar a conocerte mejor, poner tu vida en orden y tener grandes ideas, aprovecha todo eso, la mayor parte de las buenas ideas que he tenido a lo largo de estos años las he tenido corriendo.

– He disfrutado de cada paisaje, de cada momento único que me ha regalado la montaña, y de cada persona que he conocido en las carreras y el mundo del Trailrunning, ahí es donde reside la verdadera motivación, en todos los valores de nuestro deporte en conocer tan grandes personas y en compartir con ellas grandes momentos.